viernes, septiembre 01, 2006

PARA JOSE GABRIEL


Cuando a Kant le enviaron un ornitorrinco, esta mente brillante se quedó estupefacta; ante sus ojos estaba un mamífero que combinaba: patas y pico de pato, con un brillante pelambre y amamantaba a sus crías que nacían de huevos. Así que Kant, brillante como era… lo declaró un fraude, el producto de un artificioso taxidermista; por otra parte, cuenta Marco Polo que, en su viaje hacia China vio con sus propios ojos un unicornio, pero que no era como lo contaban las leyendas medievales - ese grácil caballo blanco que se dejaba acariciar solo por mujeres vírgenes – ¡no!… era un torpe y pesado caballo de piel rugosa y oscura…lo que Marco Polo había visto era un ¡rinoceronte!

Así nos pasa muchas veces José Gabriel cuando nos topamos con la realidad, la realidad que nos excede, algunos sencillamente la rechazamos y al confrontar los principios con la realidad ésta pierde, otros la interpretan, se acercan a ella con todo su bagaje cultural de conocimientos y leyendas.
Esto viene por tus comentarios sobre como algunos y alguna que han escrito en este blog se expresan sobre lo que para cada uno de ellos fue su experiencia en el opus; una experiencia personal irrepetible, como la mía, la tuya, la de todos, cada uno vivió “su opus dei” y sobre eso habla.

Calificar al opus de secta es algo fuerte, coincido contigo, eclesiológicamente no tiene sentido; pero no solamente así podemos acercarnos al largo proceso de entender qué es el opus y qué fue para cada uno de nosotros. Me explico, para algunos autores una secta reúne las siguientes características (no hablan del opus dei, hablan de cualquier fenómeno societario que reúna estos elementos):

Grupo cohesionado por una doctrina encabeza por un líder mesiánico, estructura verticalista donde la voz del o los líderes se acepta como dogma y no permite disidencia o crítica, exige adhesión total y rompimiento de lazos externos al grupo, sean estos afectivos, recreativos, familiares, sociales etc. ello bajo presión psicológica, vida en una comunidad cerrada o en total dependencia del grupo, su actividad vital cotidiana es rigurosamente fiscalizada, supresión de libertades individuales y el derecho a la intimidad, control de la información que le llega a los adeptos, incluso prohibiéndoles la relación con ex adeptos, utilización de técnicas de manipulación y persuasión coercitiva, sutilmente encubierta como técnicas de meditación, vigilias, dietas especiales, técnicas de relajación, talleres, terapias, la manipulación obsesiva del sexo (abstinencia o exacerbación del mismo) etc. todo ello con vista de propiciar el deterioro de la voluntad y capacidad de análisis, reflexión y actitud crítica del adepto hacia la organización, visión maniqueista del mundo, (polaridad entre el bien y el mal), "los elegidos (naturalmente los adeptos) y los "otros", "el mal", obtener en parte o todo el patrimonio personal del adepto o explotarlo económicamente al hacerlo trabajar sin recibir ningún tipo de compensación económica ni beneficios legales, por ejemplo se ve obligado a vender productos (libros, folletos, inciensos, medallas, amuletos etc) elaborados por el grupo, o pagando sumas de dinero para recibir cursillos, "auditaciones", terapias alternativas, etc.

Si quieres podemos decir que cualquier parecido es pura coincidencia. Pero para muchos ha sido una manera de entender y entenderse en el opus dei.

En cuanto a la libertad allí hay mucha tela que cortar. Lo primero es que, ciertamente, todos entramos y salimos porque nos dio la gana, coincido en ello contigo. Pero “la gana” no es algo que secretamos, como una hormona o el sudor, es finalmente el resultado de un razonamiento en el que mucho influyen las emociones; pues el hombre no solo es un animal racional, es también un animal emocional y creo, como decía un cura dominico, que es en la emoción en que nos parecemos a Dios, pues El es Amor no Razón. Y en la Obra, “la gana” se encauza a través del sometimiento del razonamiento y las emociones, la obediencia y la supresión del sentimiento son los procedimientos habituales de la dirección espiritual (reciedad sin sensiblerías, ¿te acuerdas?), por eso a veces, “la gana” nos hace abandonar la institución, cuando intensas emociones llevan a la razón a “ver” el mundo de otra manera, Pascal decía por eso que el corazón tiene razones que la razón no conoce. Y el tema de la perseverancia es de examen diario, tema semanal de la charla (fe, pureza y vocación) y sobre todo ello pende toda una mitología: que son pocos los que se van “de casa” cuando la realidad es que abandonan la mayoría, actualmente ya hay centros que ni siquiera tienen los consejos locales completos y hablo de Centroamérica, no de África o Europa. Y cuando te planteas la posibilidad de una vida fuera del opus, ¿no es cierto que debes darlo a conocer en la charla fraternal?, y ¿cuál es la respuesta? ¿Qué se dice de los que nos fuimos? Por si no lo recuerdas te cito a Álvaro del Portillo en su carta del 19 de marzo de 1992 (Fiesta de San José) citando al Fundador: “que sepa que nos hace traición a todos: a Jesucristo, a la Iglesia, a sus hermanos en la Obra, a todas las almas”. (pp. 68 y 69); ¿crees que estas frases alientan al ejercicio de la libertad?, más adelante se compara a los que salen del Opus Dei con Judas, el traidor por antonomasia. ¿Cómo le dices a un adolescente que puede irse del Opus Dei cuando quiera, porque las puertas están abiertas para salir, pero a la vez le dices que el Fundador no daba “ni un duro” por quien se iba?, ¿cómo crees que funcionan la inteligencia y las emociones en ese momento? O para ponerte otro ejemplo, ¿qué libertad tienen las numerarias, “cristianas corrientes en medio del mundo”, si debieron esperar por años una decisión de Roma para cambiar la falda por el pantalón?, ¿te parece secular? ¿Te parece laical? ¿Te parece de cristiano corriente? ¿Te parece un libre ejercicio de la libertad?

Hay muchos otros temas que podríamos examinar: la vocación laical en una Prelatura que, por definición canónica es una organización de presbíteros, el “estar en medio del mundo” cuando los numerarios viven ajenos a él, la vocación laical saltando a vocación sacerdotal para quienes se ordenan… tantas cosas que merecen ser explicadas para ser entendidas. Y si no se podía dentro ahora tenemos la oportunidad de hacerlo afuera.

Sería un gusto tu compañía aunque no compartamos los puntos de vista mientras estemos abiertos al diálogo, a la posibilidad que la verdad esté en otra parte, porque al entender el Opus Dei podremos entender el porqué de cada uno de nosotros en el Opus Dei.

Un abrazo,
Pablo

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Mejor IMPOSIBLE!!!! No tiene desperdicio alguno este artículo, llega a la raíz, es ponderado, serio y argumentado. No sé si al que va dirigido lo aprovechará, pero yo le sacaré todo el jugo posible, porque en él se palpa la libertad a mares.

Felicitaciones Pablo!!! Realmene Genial!!!!!!!!!!

gusramca dijo...

Genial, me encanto esto del perfil sectario. Agregaria la vulnerabilidad de los adolescentes ante los reclutadores de las sectas.

Anónimo dijo...

Excelente:
Definitivamente un artículo muy bien estructurado. Ideas y conceptos claros. Felicidades.jfi

Fátima dijo...

Excelente!!!
Parabéns pelo vosso trabalho.

Um abraço!!

Fátima

Fiko dijo...

Igual que los demás que han hecho sus comentarios, pienso que éste ha sido un excelente artículo. No obstante, la vida me ha demostrado que por más palabras ... hay veces que las personas no están listas para comprender lo que -tan claramente- se les dice. Tan simple porque el corazón se arraiga a lo que tiene por dentro, y romper con paradigmas de muchos años, tampoco es fácil. Me he encontrado con varios ex-miembros como José Gabriel, que simplemente no pueden pensar diferente a como han venido pensando en los últimos años. "Cambiar el cassette" nos es fácil, y toma su tiempo. Hay mucho que tragar, mucho que digerir. Y cada quien tiene su propio tiempo para "entender" la experiencia por la que pasamos. Ojalá palabras y mensajes tan claros como éste de Pablo puedan serle de mucha utilidad a muchos, pero para los que no, pido luz. Ut videam! Ut sit! Fiko

sion dijo...

Bueno ayer, 6-09-2006 hice un comentario en el mismo artículo donde escribió Jose, pero en este artículo encuentro mucho de lo que quiero exteriorizar. La salida de una persona de la obra, se hace porque le dio la gana, pero el hecho de que a mucha gente quiera salirse y le cueste tomar esa decisión, puede radicarse en el hecho de la influencia de muchas personas, tales como el director del centro, EL SACERDOTE, y todos los numerarios que tienes alrededor.
Nunca se me va a olvidar algo que te dicen casi desde que ingresas al Opus Dei. Las personas que no perceberan o que no le son fieles a la obra es "POR QUE NO SON SINCEROS O PORQUE LES PARECE UN ABSURDO LOS 10 MANDAMIENTOS DE LA IGLESIA".
Esto me parece una una forma más de reprimirte y ocasionarte una lucha interna si te quieres ir del opus.
Yo me fui por sincero, por decir que no me parecián muchas cosas que sucedían en el centro.

Anónimo dijo...

"Cuando intensas emociones llevan a la razón a “ver” el mundo de otra manera"... vamos a ser sinceros de a deveras. Esa es la razón por la cual nos salimos... estábamos hartos de lo mismo...

Jose Gabriel cambia de cassette y procede a desprogramarte... vive feliz en tu matrimonio y deja atrás el opus dei y sus doctrinas. Nunca le pases la factura a ninguna de esas "emociones" intensas que te hicieron salirte del opus dei.