miércoles, junio 21, 2006

La no proporcionalidad de las cosas

Cuentan de un director de un centro juvenil que animaba, a jovencitos de 14 años y medio, a entregarse en el opus dei para toda la vida; lo hacía utilizando sus dotes de simpatía, una risa sonora muy característica y una serie de argumentos de su vida personal.

Este director, con sus virtudes y defectos, y en determinado momento de su vida – eso sí ya mayor de edad – vio, como forma de vida, el ser del opus dei… “¿Por qué si la obra comenzó en Costa Rica en 1950, hay ahora tan pocos numerarios?”... preguntó; la respuesta sincera de con quien hablaba fue que debido a que muchos no perseveraban… Esta respuesta contrastó con la “oficial”, dada por el cura de turno, quien le dijo que se debía a que “muchos numerarios se habían ido a empezar o ayudar la labor en Guatemala y El Salvador”. Menuda contradicción y tremendo reclamo que le hizo este director, a quien le dijo lo de la no perseverancia de los numerarios. Sea como haya sido, al final, este director aceptó pertenecer al opus dei y renunció a varias cosas: sus planes personales, su familia y hasta su novia… todo, por hacer lo que él creyó y cree aún es la voluntad de Dios para con su vida. En esto no hay nada que recriminar.

Sin embargo - en repetidas ocasiones - varios participantes de este Blog, coinciden en cuestionar una práctica de este director: reunirse privadamente, en centros de la institución, con adolescentes que apenas sobrepasan los 15 años y poniéndose como ejemplo - prescindiendo de unas circunstancias personales completamente distintas en tiempos, madurez afectiva, experiencia de vida y comprensión intelectual - les incita ha entregar toda su vida futura dejándolo todo; así como él había renunciado “hasta a su novia”. Cuando éste director tomó su decisión vocacional, había estudiado en el extranjero, sobrepasaba la mayoría de edad y se encontraba realizando sus estudios universitarios; por contraste, sus interlocutores recién inician la pubertad, no tienen independencia de vida ni mayor experiencia de ella y en sus estudios aún no terminan la secundaria.

Salta a la vista que no existe comparación alguna - no hay proporcionalidad - en el momento y las circunstancias del planteamiento sobre una decisión de vida; sin embargo, este director extiende su propia experiencia de joven adulto a la vida de estos adolescentes, requiriéndoles la misma capacidad de renuncia y la misma capacidad de comprender el alcance de esa renuncia.

Pretender que un adolescente - cuyos noviazgos apenas se empiezan a diferenciar de una amistad, por seguir con el ejemplo usado por esta persona - comprenda el alcance de renunciar al amor, la pareja, el matrimonio y la formación de una familia, con la misma valoración que puede hacer una persona mayor de edad y con expectativas de futuro, es sencillamente irresponsable. Un planteamiento de ese tipo debe darse ante circunstancias similares en el oyente y su entorno (el ortegiano yo soy yo y mi circunstancia).


¿Por qué es repetitiva la “queja” de tantas personas distintas ante la misma experiencia?... pensemos bien y tratemos de sacar alguna enseñanza de esto.
Colaboraron 4 exnumerarios del Club Juvenil Kamuk

7 comentarios:

Fiko dijo...

La verdad es que eso no es más que una irresponsabilidad, teñida de una tremenda "alegría"... pues -supuestamente- fue el mismísimo Señor quien llamó a su seguidor... ¡Qué alegría más grande la de poder entregarle al Señor la juventud! ¡Nos hemos ganado el Cielo!... y yo me pregunto, ¿yu mientras tanto?... Claro que se ganan el cielo, ¿cómo no?... si renunciaron a "vivirrr"... Esa manipulación de las conciencias de estos jóvenes... es criminal...y debería ser penalizada! Fiko.

gusramca dijo...

Esto de alguna forma debe constituir un delito, sino canonico, civil en lo minimo, penal en lo maximo, pues -al igual que el pedastra- abusa no del cuerpo, sino de las emociones de indefensos menores de edad.

Alguien deberia denunciarlos.

GR

Anónimo dijo...

Amigos,

Al igual que muchos otros, yo también pasé por el Club Kamuk en aquellos tiempos en que este señor era director. En efecto, a mis 15 años pité en su oficina, bajo una presión psicológica increible que desde hacía un año ejercian él y varios otros numerarios adultos y otros jóvenes igual que yo. Hoy mucho años después puedo ver con claridad que mi vocación en el opus fue concertada, y que yo fui el último en darme cuenta de lo que estaba haciendo. Me parece ab solutamente inmoral que se engañe de esta manera a jóvenes que prácticamente son todavía niños. Eso es injusto, cobarde y patetico.

Anónimo dijo...

Un mensaje para J.T. (tan bien descrito en este artículo):

Hace muchos años usted me llamó cobarde, débil, y me dijo que mi alma se perdería por abandonar el opus.

En aquel momento usted merecía todo mi respeto y admiración, y por ese motivo sus palabras me hicieron muchísimo daño. Hoy, con la madurez que da el paso del tiempo, quiero decirle que el único cobarde en esa habitación del Club Kamuk era usted. Y, lo más extraño de esto, es que no puedo evitar sentir lástima por usted. Me lo imagino sólo, ahora más viejo, soberbio como siempre, fingiendo sus risotadas, repremido sexualmente, recortando La Nación para que nadie en el centro tenga la tentación de ver alguna modelo en bikini en algún anuncio... qué tristeza hombre, y yo tanto que lo admiraba!

Anónimo dijo...

Es una manipulación decirle a un niño que si le huye a la "vocación" del opus, le pasará lo mismo que le pasó al joven rico... seguirá vagando triste y arrepentido de por vida.

Cuantos tristes y arrepentidos hay "adentro" y de por vida?

Farsantes!

calixto dijo...

Fue este mismo director quién presionándome para no salirme del Opus Dei, me dijo que una persona que se saliera de la obra prácticamente se ganaba su condenación. Me dijo que mi alma había sido creada para el opus y que si me salía ganarme el cielo me sería muy difícil. Me parece muy ridículo, estoy seguro que, primero yo no tenía vocación para el Opus Dei y luego que aunque la haya tenido CREO en la misericordia de Dios y en SU amor hacia. En todo caso, al opus le deberían poner mucho ojo en la Iglesia. Si ese argumento que utilizan es cierto, el Opus genera mas ex miembros que los que perseveran, MUCHO OJO más que Opus Dei puede ser más Opus Diavoli.

gusramca dijo...

Siempre me llamo la atencion eso.

Tan hombres que se hacen con niñitos indefensos, los cuales asustan a espaldas de sus padres, y lo anonimos que se vuelven cuando se trata de hombres hechos y derechos, como nosotros, como YO.

Son tan incongruentes, es seguro que Dios tambien toma nota d esas cosas.

Despues de todo que saben de familia si la dejan de lado, que saben de amor fraternal si se olvidan de sus hermanos, que saben de caridad si no ayudan a su hermanos.

Utilizan la fe y las virtudes no como medios para llegar a la verdad, sino como instrumentos para servirse y vivir comodamente en sus castillos.

Puede haber algo mas incongruente?

Gusramva

Gusramca