

No dejo de tener una cierta nostalgia al escribir sobre el CEM - ahora que le han cambiado la palabra estudiantil por universitario, no se cómo le llamarán: pues "cum" me parece inapropiado - y digo nostalgia por que participé, materialmente, desde los cimientos en su consolidación.
Eran los años 78, 79 en que estuve trabajando en las etapas finales de su construcción y detalles finales para el traslado de la Residencia Miravalles a su nueva sede en Sabanilla. Yo estudiante de primeros años de ingeniería civil y recién pitado fui invitado a ayudar como "encargo material" en tan importante misión: obviamente se preveía aquel "mar sin orillas" que significaría la nueva sede y la labor que desde ahi se haría.
Pasaron alrededor de 21 años - desde agosto de 1979 hasta Junio del 2000 - en que muy activamente estuve presente, digamos que diariamente, en dicho edificio....; a partir del año 2000, nunca más he vuelto a poner un pie pa´dentro de aquella puerta de entrada que un día me vió salir cuando me "invitaron a hacerlo". Durante gran parte de esos 21 años, el CEM pasó muy lleno de gente - residentes iban y venían - y muchos otros universitarios visitaron el CEM y bastantes fueron a parar dentro de las redes del Opus Dei...
En estos 7 años que han pasado me he enterado de que el CEM ha estado con problemas de residentes... que no se llenaba la residencia y hasta alguien por ahí - de hecho un residente poco encajado - me contó que hubo un tiempo en que no había nadie en todo el 3er piso del CEM.
Hoy me entero que el CEM pronto verá reducida su capacidad - originalmente para albergar a unas 120 personas - debido a un plan propuesto por los directores del Opus Dei en Costa Rica. La mitad de las habitaciones serán destinadas a albergar una especie de casa de retiros; una casa para numerarios mayores (con ascensor incluído) y una zona para atender supernumerarios. El por qué de dicha remodelación - según los directores - es que hay "mucha competencia" en albergues para universitarios....
Citando a un exopus que nos colabora: "Está super interesante lo que cuentas... Vas a ver como un día de estos esa cosa se cierra, igual que el otro centro de Rohrmoser, que de verdad nunca sirvió salvo para que vivieran cuatro gatos adultos… Cada vez serán más lo numerarios mayores que los jóvenes. Un día de estos el farol lo va a llevar JT… ¿Te acuerdas de ese tonto farol?..."
Y añadía: "... No hay competencia alguna: los universitarios de la UCR (que son el principal público meta) ya no comen cuento… tienen información y la mayoría viven en una era post-cristiana; y los que aún son católicos, me imagino que no les gustan las congregaciones radicales. Salvo sus excepciones, porque hay gente para todo…"
Ante todo esta cruda realidad, el Opus Dei está experimentando algo que le ha sucedido a nivel mundial: el cierre de centros, por la falta de numerarios que se dediquen a esas labores. Y es que hay que ponerse en los zapatos de un numerario - viejo o joven - que viva en un centro de esos, para saber lo que debe sentir al verse rodeado de "cuartos vacios" "pasillos desolados": debe ser demasiado el desencanto y la depresión de ver que ese "mar sin orillas" no llegó a más que unos metros más allá...
Mi amigo finalizaba con este comentario:
"... Y de verdad ojalá que ese golpeteo mental se dé en muchos, y muchos salgan corriendo de allí…"
La historia se repetirá?
Centro Cultural Moyagua Año 2000 y situación actual Abril 13, Año 2007