
La obra me dejo cosas buenas ... Johannes Kulhman ... es lo primero dentro de mi lista. Hombre justo, profesional que brilla por sus propios meritos, amigo leal, un gran ser humano. Y seguido de su nombre, el resto de mis hermanos, los hermanos que nos encontramos después de darnos cuenta que no inventamos nada, que las experiencias de uno habían sido las de todos, los hermanos que comenzamos juntos el camino de la reconciliación y la paz con el pasado, camino que Johannes nos ayudo a iniciar.
También debo agradecer al opuscosa la colocación -no por gusto de ellos- sino por los hechos, de ese aparato anti-ideológico, que llevo puesto desde hace 20 años, que me indica cuando estoy cerca de ese pensamiento de "aquí ya todo esta escrito". Es muy útil, es algo parecido a las "antenitas de vinil" del chapulín colorado, no se ve, pero uno sabe que allí esta.
Debo agradecer que aprendí a decir "Bendito Dios, bendito sea tu santo nombre, bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y Verdadero hombre ...", claro no con el sentido que me enseñaron sino con la practica que da agradecer todos los días el don de la Bendita libertad y del Bendito don de la Vida.
Si miro para atrás, debo decir que lo mejor del opus en mi, fue percatarme del valor inconmensurable de la libertad de ser y crecer; de vivir y aprender de la vida. De amar - no como una regla - sino como un don de la vida.
Debo agradecer el mirarme al espejo, a los ojos, encontrarme en mi mirada y no sentir pena de quien soy, sino, decirle a mi madre -qdDg- hiciste un buen trabajo, estarías orgullosa.
Agradezco, nadar cada mañana mientras el sol calienta el agua y mi piel. Montar en bicicleta, hacer negocios y tener un nombre que forje con trabajo honesto. Claro, esas cosas se las agradezco a Dios, a mis padres, a mis amigos, a la vida, y a todas las experiencias vividas -dulces y amargas-. Y a los besos, de azúcar y miel, de unos ojos negros que no paran de cantar sobre cuanto me aman.
Y es obvio, agradezco todo esto porque estar en el opus me hizo reflexionar de cuan frágil es el hilo que conecta al hombre con su libertad y de cuan fácil este hilo se rompe. Válgame Dios, esa experiencia negativa, ha hecho que florezcan mil bendiciones, el amor y la paz, el bien y la misericordia.
Debo necesariamente pensar - y de ahí la paz de este comentario - que ha cada pinchazo de ese camino empinado y espino, ha brotado una flor, la cual cosecho con agradecimiento. Suspiro pensando en cuan dulce es el don de la vida, para quien no la tenia.
En fin, es el agradecimiento de quien estuvo preso y hoy esta libre, mirando al pasado y diciendo –gracias a dios me fui-.
Amen. Gratias tibi omnipotens Deo ...
