viernes, agosto 25, 2006

Mi pasado está en el pasado (aunque siga presente)

Jamás pensé que iba a dar el “salto” de compartir por escrito con gente anónima pero de alguna manera cercana (las vivencias y sus huellas…) algo de mi, de mi presente…y de mi pasado.
He de reconocer que durante 7 años más o menos, tiempo hace que salí del OD me rehusé a visitar alguna de estas páginas frecuentadas por ex miembros del OD: no quería encontrar más de lo mismo!! Sin embargo he de reconocer que me he llevado una grata sorpresa al “leer” vivencias en el Chat de opuslibros y más recientemente en el MSN de exopusdecostarica@hotmail.com.
¿Por qué me he animado a escribir? Bueno, básicamente porque quisiera trasmitir algo de lo que se ha despertado aquí dentro al leer a aquellas personas que como yo han tenido la valentía de convertirse en administradores de su vida, con sus propias “normas” y “reglas”…y más importante aún, sin culpas ni “escrúpulos” que anulen toda posibilidad de disfrutar tantas cosas hermosas de la vida…si! de la vida acá fuera.
Ya lo dije antes "en mi caso tengo claro que el OD es mi pasado que dejó huellas en mi, huellas que me afectan hoy; pero que mi preocupación está, más que en el "renegar de ese pasado "en aprender a vivir". Aprender a vivir, ha sido un proceso largo, con aciertos y desaciertos, elecciones buenas y no tan buenas, con momentos de perplejidad, confusión y alegría, con vivencias tan “humanamente normales” que me han hecho dar gracias a Dios!!.
En un primer momento, el enfrentarse a este, ahora “nuestro mundo” me supuso un schok en muchos aspectos (este es un tema aparte!!), pero conforme el dolor, la frustración y la ira (conmigo, el OD, mi familia y cualquier ser viviente) pasaron, me di a la feliz tarea de “soltar”, Sí! soltar ese saco muy nuestro que nos hace recordar sin sentido y que no es más que un lastre que hace nuestro caminar muy lento. Esta decisión fue más firme aún cuando tuve la oportunidad de tener contacto con algunos “ex” que vivían, aún después de muchos años, su estadía en el OD como un fracaso con tal persistencia, que una vida entera no les basta para superarlo. Permanecían con las heridas abiertas, recordando día a día los detalles y los sucesos como si hubieran ocurrido ayer. Clavados en un duelo no resuelto, mantienen un luto eterno que les impedía respirar aire fresco y despejar la nostalgia. No los juzgo ni señalo…pero yo quería sonreírle al presente y al futuro y me lancé (no sin llevarme algunos buenos golpes) a vivir la vida como cualquier mujer de mi edad, a experimentar a tomar decisiones a abrazar “mi vida”.
Comentaba con algunos (porque parece que habemos pocas “algunas” por acá) que leer frases como “pitar”, “la abuela y tío santiago”, “vademecum” “corrección fraterna”…o vivencias de cursos anuales, paseos, centros de estudios…ha sido como un “déjà vu”…he podido mirar para atrás y reconocer que hoy por hoy soy mejor persona de lo que fui, pero que soy lo soy en parte por lo que fui (vaya trabalenguas!!), si, esa es mi realidad, esa soy yo….aceptación!!...me di cuenta que ya he soltado mucho de mi saco!!
Hoy por hoy mi vida no está resuelta…pero he encontrado el “sentido de vida” (aunque como a cualquier mortal a veces el sentido parezca un sinsentido!) la vida no se resuelve, se vive!! Tengo una vida normal, con vaivenes económicos y amorosos, con dificultades y logros profesionales, con nuevos amigos y algunos que pasaron (o yo pasé de ellos)…he podido aprender a relacionarme de una forma más “sana” con mi familia…en fin sigo adelante que hay mucho que quiero hacer y ¿mi pasado? Allí está en el pasado, aunque en mi día a día de alguna forma se haga presente.
Aportación de "MJ"

jueves, agosto 24, 2006

Siempre hacia adelante; para atrás ni para tomar impulso



A raíz de la creación del MSN de exopusdecostarica@hotmail.com los administradores del Blog hemos tenido la oportunidad de “chatear” con varias personas que, de un modo u otro, han tenido contacto con el opus dei. Cosa muy interesante, pues el poder “hablar” en directo con la gente es mucho más personalizado; obviamente existe la posibilidad del anonimato, pues hay una pantalla o monitor de por medio, que puede ser usado sea para bien o para mal. Sin embargo, confiando en la palabra dada, se consideran para bien.

Estas personas nos hacían la observación de que el Blog contiene: "comentarios ácidos y otros muy acertados"; " sensación de resentimientos muy profundos aún sin resolver, otros son muy constructivos"

Dentro de la gran variedad de opiniones que hemos recibido hay una a la cual se quiere dar seguimiento: "no me interesa ir contra nada ni nadie"; “me interesa compartir experiencias con personas que han vivido lo mismo que yo y que por lo tanto han tenido las mismas dificultades que yo“

Y es que se debe agradecer este tipo de comentarios pues, al igual que lo anotaba muy bien Alberto Moncada en su última nota “Malo para la salud”, se corre el riesgo de estar “rememorando recuerdos buenos y malos pero si no se pasa página, sigues atrapado porque las sectas son muy viscosas y si uno no hace ejercicios positivos de olvido terminas reviviendo lo que no era otra cosa más que una sucesión de gilipolleces infantiloides, una sarta de sacrificios personales y ahogamientos practicados en nombre de una religiosidad de escasísima calidad intelectual y moral”

Estos consejos son muy sabios: "en mi caso tengo claro que el OD es mi pasado, que dejó huellas en mi que me afectan hoy, pero que mi preocupación está más que en el "renegar de ese pasado" en aprender a vivir". A lo cual agregamos: AMEN

Por supuesto que nadie en este Blog tiene la intención de hacerle la vida triste a nadie; ni mucho menos “salvar al mundo del opus”… Por supuesto que no. Sí esa ha sido la impresión que a alguien por ahí le haya dejado, pues que entienda que la ausencia de comentarios positivos - en la cantidad y calidad que debiera tenerse - no implica omisión del deseo generalizado de que todos seamos felices.

"¿Cual es la finalidad del Blog?" Lo repetiremos siempre, una y otra vez, hacerle ver a la gente que no fueron ni los primeros ni, mucho menos, los últimos en haberse salido del opus; lo demás, es por añadidura: pues, si les hace bien "conversar".... pues que expresen sus vivencias. Pero como finalidad de este sitio....solo eso, que la gente no se sienta sola; que la gente sepa que hay un "más allá del opus"; que la gente es feliz siendo un cristiano de a "pie"; que no deben tener sentimientos de culpa; que no fueron "los que frenaban la labor"


"¿Cuál consideras es tu misión hoy por hoy en la vida?" la misma de antes, ser feliz yo, los míos, mi familia, mis amigos… "¿salvar al mundo del OD?" no creo. "¡OK...eso me alivia!" … el opus continuará. "¿Crees que hay gente realmente feliz en el opus?" ¡Muy filosófica tu pregunta! Quizá… pienso que si.... si hay gente feliz en el opus y que sigan allí...

Gracias, Mari Jó.

martes, agosto 22, 2006

Ejercicios positivos de olvido


MALO PARA LA SALUD.- Alberto Moncada
Me escribe Sharon Classen (ex numeraria USA) que ha decidido dejar de ocuparse del opus porque no es bueno para su salud. Un riesgo obvio de las sectas es que algunos sectarios siguen enganchados después de abandonarlas y eso puede pasar también con nuestro dichoso opus. De hecho, un reproche frecuente de nuestros nuevos amores, amigos, compañeros es que seguimos hablando del tema, y eso que no tienen acceso a nuestros soliloquios.

Yo creo que nuestra experiencia debe servir básicamente para ayudar a que los que están dentro se salgan y también para fastidiar lo más posible al opus en la iglesia, en la vía civil, penal, etc. De hecho, las nuevas páginas web, la
brasilera, la de Costa Rica, más que un ejercicio de recuerdos más o menos morbosos, son una sucesión de reproches y ataques a la institución. Algunos de ellos me han pedido consejo para iniciar acciones procesales.

Pasar páginas emocionales es siempre complicado, tantos divorciados siguen rememorando recuerdos buenos y malos pero si no se pasa página sigues atrapado porque las sectas son muy viscosas y si uno no hace ejercicios positivos de olvido, terminas reviviendo lo que no era otra cosa más que una sucesión de gilipolleces infantiloides, una sarta de sacrificios personales y ahogamientos practicados en nombre de una religiosidad de escasísima calidad intelectual y moral.

Alberto Moncada”

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Ejercicios positivos de olvido.

Como no se que son, los interpreto a mi manera. Jooeer

Quería contarles muxas como es mi vida luego de casi 20 años fuera de la opusmafia.

Dichosa. Con esa palabra lo defino todo.

No quiero decir que no haya habido problemas, NO, ha habido y muchos.

Serena. Son repuntes de lo que ...

Porque vivo en paz en medio de todas las cosas que los creyentes vivimos.

Completa. Esta todo lo que es y corresponde.

Están en mi vida los amigos que corresponden, los amores que corresponden, los éxitos que corresponden y mi colección de fracasos. Misma que esta en algún lugar, no se si cerca de mi colección de música o de mi colección de recuerdos y fotografías.

Al volver la vista atrás y mirar el retrato de mi madre, nada mas podría decir, gracias por la fe que me enseñaste, estarías orgullosa.

Pero tengo que mirar las cicatrices y recordar esos eventos solo para decir: Gracias dios mío que soy mas que mis cicatrices.
Inicio la mañana con dos horas de deporte, largas horas de trabajo, citas, almuerzos, cenas, hablar y hablar y hablar, de todo, de la vida mía, de la vida de quien comparte conmigo cada mañana, de los amigos, de sus travesuras, de sus éxitos, de los míos.

¿Ejercicio positivo de olvido? No se si podré olvidar, lo que si tengo que reconocer es que llevo una vida dichosa, serena, completa.

Gracias Alberto por ponerme a pensar que la opusmafia es solo una pequeña cicatriz en alguna parte de mi vida. Duele solo cuando hay luna llena.

Pero no se si, ejercicios positivos de olvido, significa que el opus y sus fanfarrias tienen escasa importancia en mi vida. Aunque si tiene importancia evitar que lastimen a otros.

GRC

lunes, agosto 07, 2006

A la memoria


EDUARDO CORDOBA MUÑOZ
Ha fallecido
(1960 - 2006)

Ex numerario costarricense desde 1978

Padre de familia abnegado y excelente profesional
Paz a sus restos y resignación a todos sus hijos y a su adorada esposa.

Amén!

viernes, agosto 04, 2006

Invitación a Chat

NUEVO CHAT Y EMAIL
de
exopusdecostarica
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agrega la siguiente dirección desde tu Msn
Todos los días puedes conversar con los Administradores del Blog y compartir opiniones; hacer observaciones y incluso críticas constructivas.

martes, agosto 01, 2006

¿Santificando el trabajo?


El tema de la santificación del trabajo es “el tema” en el opus; su espiritualidad arranca con una cita del Génesis, que como todo en el Opus Dei, se interpreta a favor de su peculiar espiritualidad. Así el fundador no se cansaba de repetir que “el hombre fue creado para trabajar”; citando al Génesis que, cuando se lee directamente no dice eso, dice que Dios creo al hombre (refiriéndose a Adán, no al género humano) y lo puso en el Jardín del Edén, para que “lo” trabajara (el Jardín del Edén; Génesis 2,15). Sin embargo, de acá arranca toda la espiritualidad opus. Yo en lo personal, espero dejar pronto de trabajar y dedicarme a todo aquello que el trabajo no me permite hacer para crecer como persona: aficiones, cultura, proyectos de servicio voluntario, etc. en la confianza que no por ello se me cerrarán las puertas del Cielo, pues de niño aprendí en el catecismo que Dios creó al hombre para amarle y servirle en esta vida, y gozar de él en el Cielo; de trabajo… nada, afortunadamente.

Pero entrando al tema, los recuerdos de mi “trabajo” en el club Kamuk, en retrospectiva, me hacen confesar que no es motivo de orgullo. Un trabajo muy “amateur”, sin ningún conocimiento profesional de lo que hacía, sin ninguna preparación anterior o simultánea, careciendo de toda idoneidad humana y profesional, pues era un universitario que “formaba” niños y adolescentes sin más calificación que cumplir un plan de devociones y ser del opus. Sin conocimientos de pedagogía, psicología, contabilidad o lo que fuera para lo que fuera llamado. Si hacía falta un curso de computación, a leerse un librito y dar el curso cobrando a los asistentes una significativa cantidad pues a fin de cuentas ellos no se darían cuenta de la deficiencia del instructor; lo mismo pasaba con cursos de técnicas de estudio, oratoria, lo que hiciera falta… un librito cuyo índice servía de programa era suficiente. ¿Era eso un trabajo hecho con excelencia?

Durante mis años de estudiante se insistía - por parte de los directores - en el estudio como mi propio trabajo profesional, que había que hacerlo bien para destacar y atraer a los mejores, pero “del dicho al hecho hay mucho trecho”, tiempo para estudiar era lo que faltaba, primero las devociones del plan de vida: misa, rezo del rosario, dos medias horas de oración, lectura espiritual, preces, visita al Santísimo…., luego los encargos materiales y apostólicos, luego dar/asistir al círculo de San Rafael, luego las charlas de formación interna, el círculo de San Miguel, la charla con el director y con el sacerdote, a eso sumamos las clases y el día se había ido. Cuando hice mi centro de estudios en Guatemala, recuerdo que había que robarle horas al sueño para poder prepararse para los exámenes, o sea que el estudio ocupa en realidad el último lugar. No era infrecuente ver que los jóvenes que asistían al Centro Juvenil Kamuk bajaban su rendimiento al hacerse de la institución, y si a eso sumamos las limitaciones en las lecturas (yo saqué cero en un examen porque no estaba permitido leer los libros del Premio Nóbel Miguel Ángel Asturias) y las limitaciones de material (se nos decía que no había que ponerle nombre a los libros ni escribir en los mismos para que los usaran otros y ahorrarse la compra de útiles, aunque simultáneamente se nos pedía que solicitáramos el dinero de los libros a nuestros padres para comprar los libros, pero con el objeto de entregar ese dinero a la Obra y acabar utilizando los usados), no es extraño que el rendimiento académico decreciera en muchos casos.

Naturalmente que cursos de especialización, estudios post grado, idiomas o cualquier otra cosa que pudiera mejorar la calificación profesional estaba sujeto no solamente a la opinión del director de turno (que siempre sacaba a relucir que el tiempo era para sacar adelante los apostolados de la Obra), sino también que el dinero se obtuviera con becas o con nuestras familias, pues los ingresos personales se entregaban en su totalidad al opus y de allí solamente salía para los gastos imprescindibles. Por eso no es extraño que, en el caso de los numerarios, haya tan pocos profesionales trabajando fuera del opus y éstos no son particularmente exitosos o ejemplos profesionales. Entre los supernumerarios es más frecuente, aunque generalmente alcanzaron su éxito antes de ser miembros o “a pesar de” ser miembros. El destino normal del numerario es terminar como director de un centro del opus, dedicarse a la enseñanza (horarios fijos y salarios estables), o hacerse sacerdote, y para eso las maestrías, doctorados, especializaciones, idiomas y demás menesteres no son un requisito; basta la obediencia, o en el caso de las mujeres, como decía el fundador “basta que sean discretas”.

No faltaban las charlas sobre la santificación del trabajo, pero éstas se reducían a “ofrecerlo a Dios” y “a Dios no se le ofrecen chapuzas”; si eras estudiante poner un crucifijo en el pupitre o una imagen de la Virgen, ofrecerlo para que un amigo se hiciera de la obra y poco más. Cuando perdías una materia se enteraban porque tenías que explicar los exámenes adicionales, pero por regla general (cabrá alguna excepción) las prioridades eran otras: si rezabas, si te mortificabas, si traías gente a la meditación del sábado, si invitabas a los retiros, si... si… si…y así como llevan allí la cuenta de todo: cuántos asisten a los círculos, cuántos se confiesan, cuántos van a un retiro, cuántos pidieron la admisión, cuántas jaculatorias rezaste, cuántas partes del rosario; nunca, pero nunca se me pidió que contabilizara cuantas horas de estudio o que se propusiera como meta que todos los numerarios obtuviéramos notas altas, de eso nada de nada. Con el tiempo aprendes a “usar el sistema”, si quieres estudiar entonces consigues un amigo que llegue a estudiar y así sí puedes estudiar, pero no por el estudio, ni por tu propio rendimiento, sino porque a través de ese estudio “encajas” a otro en el centro, porque lo haces con una finalidad proselitista ajena al estudio en sí, pero para uno lo que contaba era que podía estudiar tranquilo.

Dentro de esas charlas sobre la santificación del trabajo (guiones ya preparados, leídos y brevemente comentados por el director o el sacerdote) abundan las citas del fundador, con el tiempo llegué a extrañar otras fuentes autorizadas del Magisterio, como si sobre el trabajo no existiera nada más en la Iglesia que el opus, incluso cuando Juan Pablo II publicó la encíclica “Laborem Exercens” (El trabajo humano), ésta fue comentada un poco, se hizo alguna actividad relacionada con ella y luego se la sumergió en el olvido, tal vez porque cuando cita al Génesis como primer acercamiento al trabajo, no hace la cita que repetía el fundador del Opus Dei, sino otra cuando se ordena al hombre someter la tierra y dominarla (Génesis 1,28), quizás porque no se menciona en ella que el hombre tiene como finalidad el trabajo o quizás porque se habla con entusiasmo de la importancia de los sindicatos o del salario justo, quién puede saberlo, tal vez es algo más prosaico: el Magisterio de la Iglesia no les interesa, su mundo eclesial, magisterial y teológico comienza y se acaba en las palabras de su fundador.

Hablando del salario, este siempre fue un tema intrigante, los ingresos del Club Kamuk en recibos de la Asociación que maneja toda la actividad económica “externa” seguramente se contabilizaba profesionalmente en la sede de la asociación. En el Club Kamuk se llevaba una contabilidad muy rudimentaria, por jóvenes universitarios sin ningún conocimiento contable, por lo general, y los cursos hacían sus propios ingresos y gastos con el correspondiente pago de profesores. Los directores percibían un salario, que ingresaban íntegramente a la institución; sin embargo nunca se firmaban contratos de trabajo, no existía la menor expresión de legalidad laboral e incluso ninguno tenía seguro de la Caja del Seguro Social; esto para mí era, no sólo una burla a las leyes de trabajo, sino moralmente una falta a la virtud de la justicia, pues los directores al no cotizar esos años, quedaban excluidos de los servicios asistenciales, prolongaban su período de cotización para alcanzar las cuotas de jubilación y su omisión afectaba también los ingresos del Seguro Social que tenía derecho a ellos. En este tema había un doble discurso, un doble tratamiento moral, se nos decía que la obra es una familia, y que las enfermedades y necesidades de la vejez serían proveídas por ella. Pero entonces ¿es santificable el trabajo que evade las leyes laborales? Estos temas nunca fueron motivo de una charla o de la confesión. Siempre te preguntan si rezabas, te mortificas o te masturbabas; pero no te preguntan si cumples con tus obligaciones ciudadanas, el pago de impuestos, los salarios justos para los empleados, etc. etc. etc., como si el trabajo humano no tuviera una dimensión social y solidaria, agotándose en ser el medio egoísta para alcanzar la salvación individual o el medio para reclutar nuevos miembros. Y luego está el tema de los que se van (la gran mayoría), que luego de trabajar años en labores internas, se encuentran sin haber cotizado para una pensión, para tener derecho a los servicios de salud y tantas otras cosas.
Salí del opus luego de una década sin saber cómo se come eso de la santificación del trabajo o cómo compaginar lo que se decía y lo que se hacía. Por eso no me sorprendió leer hacer poco una noticia en que un miembro italiano del opus apareció muerto, luego de estar vinculado a la quiebra fraudulenta de Parmalat y el vocero del opus en Italia diera declaraciones sobre el premio celestial a que tenía derecho ese hombre tan “generoso”; ¿sería generoso con lo ajeno, luego de propiciar que muchos pequeños y grandes inversionistas y ahorrantes perdieran todo su dinero?
Yo ahora no me acuerdo de ofrecer mi trabajo a Dios, ni tengo una imagen de la Virgen ni pongo un crucifijo, ni digo jaculatorias… pero sé que lo tengo que hacer bien para poder seguir pagando el salario del que dependen 7 familias, que lo debo hacer buscando lo mejor para todos, pagando mis impuestos y cargas sociales, resolviendo con mi conciencia los problemas éticos que enfrento sin andar preguntando a un director cual es el criterio que debo seguir, buscando mejorar mi preparación profesional con nuevos cursos y actualizaciones, pagándole a mi gente cursos para que no se queden atrás… entonces veo que los que dependen de mí hacen su casa y crían a sus hijos y eso me hace feliz y pienso que Dios deberá también sonreír contento… sobre todo porque para hacer eso no hace falta mucha teología.
PABLO