martes, enero 10, 2006


La humildad de los Santos

Siempre he sido devoto de la Virgen de Guadalupe, primeramente por haber nacido en una familia cristiana y sobre todo por conocer perfectamente el pueblo llamado Guadalupe, ubicado al este de la capital de Costa Rica.

Lógicamente la iglesia de esta localidad tiene como advocación principal un cuadro enorme de la Santísima Virgen María de Guadalupe; un cuadro que no es una gran obra maestra, pero que cumple con el objetivo para el cual fue hecho: ayudar a las personas a encauzar sus rezos a Dios a través de su Madre santísima.

De niño tengo mis recuerdos ya no tan claros de la antigua iglesia – dicen mis tías que fue una lástima que la hayan derrumbado para edificar la que actualmente está – y sobre todo ayudado por las fotografías antiguas me doy cuenta de lo bonita que esta era. Allá por el año 1968 se construyó la iglesia actual bajo un concepto moderno, pero de muy poca riqueza arquitectónica, dándole más importancia a aumentar la capacidad de la edificación.

¿A qué va todo este rollo? Pues que para sorpresa de muchos feligreses hace un poco más de 1 año atrás apareció una imagen de San Josemaría Escrivá de Balaguer en la iglesia. Digo apareció, pues a muchos no se nos comunicó o se nos tomó en cuenta - como sentir popular - en la “entronización” de dicha imagen dentro de la iglesia y menos del lugar preferencial donde fue colocada: nada menos y nada más que en el mural frontal del altar mayor, al lado derecho; y casi a la misma altura de la imagen de San José colocada a su derecha. Del otro lado, a la izquierda, las imágenes de el Sagrado Corazón y de la Virgen del Pilar. Esta última, también muy coincidentemente, fue colocada al mismo tiempo que la imagen de San Josemaría.

Las otras antiguas imágenes, la de San Francisco de Asís y San Vicente de Paúl y otras, en donde han estado siempre: en los lados o en la parte posterior de la iglesia.

No se, pero me suena tan extraño esto; la humildad de San Francisco de Asís y de San Vicente de Paúl probablemente les hagan ver desde el Cielo, una prueba más de que lo suyo es “hacer y desaparecer” y así, ser coherente con su obra: permanecer atrás. Es más me los imagino el día en que la prelatura oficialmente develó la imagen, “ver” pasar aquella imagen y ser colocada en tan “alto” puesto, junto a la Virgen y a San José. Claro en la imagen de San Francisco de Asís se le representa humildemente vestido con su hábito talar sencillo y un animalito al lado; mientras que a San Josemaría se le representa con sus ornamentos completos y hasta usando los famosos anteojos, mismos que no pueden faltar.

Al cumplir este año la Parroquia de Guadalupe 150 años de fundada me da una tristeza enorme ver cómo la historia, muchas veces, se escribe bajo la influencia de unas pocas personas y no en el sentir de la mayoría de los que nacimos, compusimos y formamos esta parroquia. En una antigua placa adosada a la pared se lee: “Templo Parroquial dedicado a María Sma de Guadalupe… edificado por… el noble pueblo guadalupano, que puso en esta obra no solo su dinero; sino lo que más vale: su corazón”…

Históricamente está sustentada la dedicatoria de la iglesia únicamente a la Virgen de Guadalupe; cualquier otra imagen de santo – a excepción lógicamente de la de San José – debe ser colocada en una posición que afirme el sentir de la mayoría del pueblo guadalupano y no de unos pocos.

viernes, enero 06, 2006

Honor a quien honor merece

El día 3 de Enero del 2006 murió Jorge Rossi Chavarría y esta es mi manera de darle tributo - no como miembro del opus, sino como la excelente persona que fue - pues "honor a quien honor merece".
Me enteré de su muerte leyendo el periódico La Nación mientras iba hacia mi oficina - "Ha muerto Jorge Rossi" - ¡Impactante!, un ataque cardiaco acabó con su vida. En ese mismo instante decidí que debía ir a su funeral; que le debía acompañar en ese momento y así lo hice: con la ropa de trabajo que normalmente utilizo me fui a la Capilla Don Bosco. Nada más llegar, se notaba la cantidad de personas que se aglutinaban en la funeraria y en frente de la Capilla - rostros conocidos de políticos, compañeros, familiares y "otros" - y que hícieron que una viejita que pasaba de casualidad por el lugar se preguntara: "tiene que haber muerto alguien de Liberación"; a lo cual le contesté que sí, que había muerto Jorge Rossi. La viejita exclamó, con un suspiro desde el fondo de su alma, "ah! tanto que le ví yo durante la campaña". Esa fue una de las muchas muestras de cariño, admiración y respecto que oí esa mañana a medio día.
Entré a la Capilla Don Bosco tranquilamente como un asistente más y me senté en la penúltima banca del lado izquierdo - con la timidez de quien no pisa ya una iglesia asiduamente - siguiendo el comportamiento típico de los varones pueblerinos. Sin embargo, la idea de acompañar a Don Jorge era lo más importante. Algunos de esos "otros" pasaban al lado mio, los fui reconociendo uno a uno, y cruzaban por mi mente recuerdos de cada uno. Han pasado 5 largos años desde el último contacto... tiempo en el que pareciera que el teléfono nunca existió.
Entra el féretro solemnemente a la Iglesia y todos nos ponemos de pie, transportado por solo varones - reconozco a varios familiares de Don Jorge - y la iglesia cae en un profundo silencio de respeto.
Un sacerdote anuncia que la prelatura es la encargada de celebrar la Misa y aparece el vicario regional Don Luis Baura, seguido de Don Alberto Casals, Don Hernán Chaverri y otro sacerdote a quien no reconocí. Inconfundible el acento poco entendible de Don Luis Baura anunciando las virtudes de Don Jorge Rossi y su obligada referencia a su relación con la prelatura. Empieza la Misa con las intervenciones de un coro poco ortodoxo - en una mezcla opus y populo en la que cada parte cede y no cede a la vez - hasta la homilia. Es Don Hernán quién lee la homilia y reconoce de manera clara la vida de Don Jorge y sin hacer necesariamente referencia a su pertenencia al opus. Me gustó la homilia, muy al estilo puntarenense de Don Hernán. Sigue la ceremonia y el momento de la comunión, precedida por la obligada advertencia a los asistentes de la necesidad de tener las debidas disposiciones de cuerpo y alma para acercarse a comulgar. Todo muy al estilo opus...
Termina la Misa y el cuerpo de Don Jorge es sacado de la Capilla y todos le rendimos un último adiós.
Yo, terminada la ceremonia, me levanto y disponiendome a salir me topo de frente a Fernando Font y con cierto esfuerzo logro que él focalice a quién está viendo y le saludo; él me extiende la mano, me saluda, se percata de mi persona y yo le brindo no solo la mano, sino un fuerte abrazo junto con unas palabras de "mucho gusto de verte"... Ninguno de los "otros" me reconoce o si lo hacen no se acercan a saludar... todo muy al estilo opus. Salgo, tomo mi automovil y regreso a mi oficina.
Adios Don Jorge Rossi desde lo profundo de mi alma; adiós a un hombre que hizo mucho bien; adiós a un hombre que colaboró desinteresadamente en muchos patronatos para dar albergue a jóvenes de provincias; adiós a un excelente padre y amigo; adiós a un hombre de trabajo y honradez.
Don Jorge - si me oyes ahora - desde lo profundo de mi alma te digo; nunca necesitaste del opus para hacer el bien que hiciste; tampoco necesitaste del opus ni de sus patronatos para hacer lo que ya hacías desde joven y adulto, ayudando a los obreros que trabajaron en tus fincas y a los cuales les repartiste tus tierras; fuiste buen padre porque fuiste una gran persona y el opus no tuvo parte en eso; tampoco necesitaste del opus para ser un hombre de bien, tal y como lo representaste en aquella obra de teatro "Trabajo y Honradez" en el Colegio Seminario allá por el año 1936. Si fuiste del opus fue por ser bueno y terminar tu vida siendo del opus fue solo circunstancial.
No conociste todo acerca del opus, de eso estoy 100 % seguro - estabas "dentro" y además "supernumerario" - si lo hubieses sabido, si hubieses visto la "otra cara de la moneda", si hubieses hablado con algunos exopus... te hubieras sentido con fuertes inquietudes para cambiar.
A Don Jorge, honor a quien honor merece, sólo a él y no al opus.

martes, enero 03, 2006

FELIZ AÑO 2006

Muchas Felicidades a todas y a todos los ex opus de Costa Rica en este año 2006 que comienza.

Recientemente un amigo muy especial ha creado un Blog nuevo y que pinta ser un gran link para temas interesantes

Me encantó una frase que escribió y a la cual me uno firmemente; me permito transcribirla literalmente:

No es fácil decirnos ni decir “estaba equivocado”, “confundí un momentáneo apeadero con la estación final”. Pero hacerlo es, muchas veces, una reivindicación de la libertad. Hay que saber que allí donde llegan los trenes, también parten, y que a veces hay que bajarse del tren para seguir caminando hacia rumbos desconocidos.

FELIZ AÑO 2006